La calidad total en educación es un proceso que debe superar las expectativas del alumno, mejorar continuamente, compartir responsabilidades con los empleados y reducir los desechos y la reelaboración.
En educación, algunos de nuestros clientes internos son nuestros propios empleados, nuestros alumnos y sus padres. Nuestros clientes externos son las universidades y escuelas.
La esencia de la metodología conduce a una participación activa de todos los actores que están involucrados en el proceso (alumnos, docentes, directivos, padres, asociaciones, empresa privada, etc.). Esta condición es indispensable al momento de hablar de calidad total.